¿Problemas en el alternador? Cómo descubrirlos

El alternador ha sido una pieza clave en el automóvil, pero desde que la electrónica cobró tanta importancia es realmente una pieza fundamental. El alternador “transforma” la energía del motor en energía eléctrica. Entre otras cosas, permite que se cargue la batería y funcionen todos aquellos sistemas electrónicos que, hoy día, son cada vez más.

Podemos empezar a sospechar que hay algún problema con el alternador del coche si observamos que determinados sistemas funcionan de forma más lenta, con intermitencias o no funcionan. Ejemplos típicos pueden ser, por ejemplo, los elevalunas eléctricos, los espejos retrovisores eléctricos… Este tipo de componentes, cuando el alternador no está en buena forma, pueden funcionar más lentamente (los elevalunas se desplazan despacio, el espejo se pliega despacio) o parecer que funcionan “cuando quieren”, a veces sí, a veces no.

El alternador es una pieza que se compone de correa y piezas móviles, así que cuando hay problemas en su funcionamiento también puede ser fuente de determinados ruidos.

Cuando el alternador ya tiene problemas importantes lo notaremos porque la batería no se carga y nos encontraremos con que no somos capaces de arrancar el coche. Cuando esto sucede los automovilistas solemos pensar en problemas en la batería, pero a menudo puede ser un fallo en el alternador el que esté detrás de esta circunstancia.

Por suerte, la mayoría de vehículos modernos nos alertarán de fallos en el sistema eléctrico (no necesariamente del alternador) con la luz de algún testigo en el panel de instrumentos del coche. La forma del testigo luminoso, así como a qué problemas puede estar haciendo referencia variarán de unos fabricantes y modelos a otros.

Lo importante en todo caso es no ignorar el aviso del testigo y solicitar cita en nuestro InterTaller de confianza más cercano para revisar y solucionar el fallo.