¿Sabes por qué debes comprobar tus neumáticos cada mes?

No te llevará más que unos minutos y los beneficios son muy importantes: advertir problemas a tiempo, circular más seguro y, sí, también ahorrar unos euros.

Pero, ¿por qué hay que comprobar la presión tan a menudo?

Los neumáticos están en contacto con la carretera; de hecho son el único contacto que hay entre el coche (y su peso) y la carretera (y sus irregularidades). La presión de los neumáticos puede bajar por diversas razones, como pequeñas fugas normales por los componentes del propio neumático, o una bajada de la temperatura ambiente... Si tienes una bicicleta podrás observar un fenómeno parecido: ¿nunca se han desinflado las ruedas sin motivo aparente? En condiciones normales los neumáticos suelen perder una pizca de presión al mes: por eso hay que revisarlo, como medida de prevención.

¿Qué ocurre si circulo con una presión inadecuada?

Llevar la presión correcta, para empezar, aumenta la vida útil del neumático... y es más seguro, lo que ya es interesante de por sí.  Pero echemos un vistazo a las consecuencias de llevar la presión de las ruedas alta o baja.

Si circulas con la presión baja

  • El neumático se desgastará más rápido (porque se calienta antes)
  • Aumenta el riesgo de reventón
  • El neumático puede acabar deformándose o presentando irregularidades (se desgasta más por los laterales)
  • Estás comprometiendo tu control sobre el vehículo

Si circulas con la presión baja alta

  • Estás comprometiendo tu control sobre el vehículo
  • El neumático puede acabar deformándose o presentando irregularidades (se desgasta más por el centro)
  • Estás comprometiendo tu control sobre el vehículo

¿Cuál es la forma correcta de comprobar la presión de los neumáticos?

Es importante que los compruebes en frío; si lo haces en caliente debes añadir unos 0,3 bar a la presión aconsejada. ¿Qué dónde encontrarás cuál es la presión recomendada para tu coche? No, no es el número que está en el neumático (esa cifra indica la presión máxima, no la adecuada). El dato lo encontrarás en alguno de estos lugares: manual del usuario del coche, en el lateral de la puerta (junto al asiento del conductor) o en el interior de la puerta del depósito del combustible.

No olvides comprobar la presión una vez al mes y siempre antes de salir de viaje. Si notas algo extraño pide cita en tu InterTaller de confianza en seguida: los neumáticos son uno de los componentes que más influyen en tu seguridad vial.