¿Sueles cargar la batería del móvil con el USB de tu coche? Por qué deberías dejar de hacerlo…

Parece increíble que hace algunos años (no tantos) apenas unos pocos tenían un teléfono móvil. Desde el principio de la llegada de los teléfonos móviles (mucho antes de la aparición de los smartphones) se vio que podían ser de gran ayuda a la hora de viajar. Se acabó tener que buscar un puesto de socorro en carretera o esperar a que apareciese un buen samaritano. Con el teléfono móvil, si había algún problema en carretera (un pinchazo) o lo que fuese, podíamos avisar a alguien cercano o llamar directamente al seguro para que nos enviase una grúa.

Con el tiempo el uso del móvil ha ido creciendo hasta… bueno, hasta usarlo para prácticamente todo.

Tanto es así que encontrar sitios en los que cargar el móvil se ha convertido en toda una demanda. En el metro, en el autobús, en el aeropuerto y, por supuesto, también en el coche.

En los coches modernos el tema parece más sencillo ya que incorporan un puerto USB al que podemos conectar directamente el cargador del móvil. ¿Pero es esto una buena idea? Según parece, no lo es.

Cargar el teléfono móvil mediante el puerto USB del vehículo es una solución lenta e ineficaz debido a que la potencia de energía del puerto USB de un coche es muy inferior a la que necesita el teléfono para cargarse rápidamente, tal como ocurre cuando lo conectamos a la red eléctrica en casa, por ejemplo.

Como seguramente sabes, muchos smartphones acaban fallando por culpa de la batería, por lo que cuidarla y cargarla de forma adecuada (curiosamente parecido a lo que ocurre con la batería del propio coche) es necesario para que el móvil dure lo máximo posible en las mejores condiciones.

Para cargar el móvil en el coche es mejor que te hagas con un adaptador específico.