3 gestos perezosos que pueden producir averías en el coche

A veces, los pequeños gestos que parecen inofensivos no lo son tanto. Especialmente cuando nos ponemos al volante. Bien puede verse afectada nuestra seguridad, bien puede verse afectado el vehículo.

Hoy nos fijamos en aquellos gestos que aparecen casi sin darnos cuenta y muchas veces por sensación de cansancio o pereza.

Por ejemplo, la manía de apoyar el pie sobre el pedal del embrague continuamente, o apoyarse o menear sin  motivo la palanca de cambios, subir el coche a la acera… Todos estos gestos tienen en común una cosa: pueden provocar que se desgasten antes de tiempo determinadas piezas o sistemas.

El embrague no es un reposapiés

El pedal del embrague debe estar libre excepto en el momento de cambiar de marchas. Tener la costumbre de apoyar el pie sobre él o abusar de él puede ocasionar problemas en el sistema.

Y la palanca de cambios no es un ‘reposamanos’

Lo mismo ocurre con la palanca de cambios: sólo debe ser utilizada en los cambios de marchas. Mantener la mano apoyada sobre la palanca puede provocar holguras y problemas.

¿Cansado de buscar aparcamiento? La acera no es la solución

Subir los bordillos de la acera nunca es una buena idea: perjudica los neumáticos y otros elementos del automóvil como el sistema de dirección o el de suspensión. Además, recuerda que te expones a que te pongan una multa por estacionar indebidamente.