4+1 claves de seguridad para conducir cuando llueve

La lluvia nos puede sorprender al volante en cualquier lugar y momento del año. Más habitual en los meses de invierno y primavera y en ciertas zonas de la geografía, lo cierto es que todos los automovilistas debemos estar preparados para conducir bajo la lluvia.

No es ningún secreto que la climatología influye en nuestra conducción. O al menos debería influir en ella, ya que debemos adaptarnos. Cuando estamos al volante, hay que adaptarse a la situación y no se debería conducir igual si llueve o graniza o hay niebla…

En el caso de la lluvia, todos sabemos que cuando llueve suelen aumentar esos pequeños golpes en chapa.

En general, la siniestralidad es mayor cuando el asfalto está mojado, pero no debería serlo si conductores y vehículos estamos preparados.

Las claves para conducir con seguridad bajo la lluvia

Cuando llueve, la seguridad vial en carretera pasa por dos puntos importantes.

  • El primero es el propio automovilista y su actitud y forma de conducir.
  • El segundo, como suele ser habitual, es el estado del coche.

En clave de automovilista

Cuando llueve, decíamos antes, hay que adaptar la conducción.

El mejor consejo para todo conductor cuando llueve es que actúe con suavidad y prevención. Las maniobras no deben ser bruscas y hay que guardar la distancia de seguridad máxima ya que con el asfalto húmedo la distancia necesaria para frenar aumenta.

En clave de coche

El mantenimiento del coche es en general necesario para circular con seguridad.

En condiciones de lluvia, es necesario fijarse especialmente en estos aspectos:

  1. Los neumáticos deben estar en forma para una mejor adherencia en carretera. Hay que revisar el dibujo (desgaste) y recordar que, aunque las ruedas no tengan muchos kilómetros, con el tiempo sus componentes caducan.
  2. Los frenos. Para enfrentarse a una carretera mojada, no sólo hay que contar con unos buenos neumáticos, sino que el sistema de frenado y ayudas (como el ABS) también deben funcionar como es debido.
  3. La iluminación. Cuando llueve, la visibilidad suele ser peor, pero esto se contrarresta fácilmente con el buen funcionamiento y reglaje de las luces del vehículo.
  4. Los cristales y espejos. Suciedad y vaho en las lunas y espejos del coche también afectan a la visibilidad.

Todos estos factores dependen únicamente de ti y de tu compromiso con tu seguridad vial y la de los tuyos. Haz revisar tu coche en tu InterTaller de confianza al menos una vez al año y conduce tranquilo, llueva o no.