NOTICIA
08-06-2019

¿Sabes cómo detectar si la suspensión está fallando en tu coche?

El sistema de suspensión es fundamental para garantizar la seguridad de los ocupantes del vehículo. Su función es absorber las irregularidades del terreno sobre el que nos desplazamos, al tiempo que mantiene a los neumáticos en contacto con el asfalto, proporcionando un adecuado nivel de confort y seguridad de marcha.

De igual forma, permite el control de la dirección del vehiculo, y mantiene la correcta alineación de las ruedas, además de soportar la carga del vehiculo, y de mantener la altura óptima del vehiculo.

Señales de alerta

Por todo ello, es importante mantenerlo siempre en buenas condiciones, comprobando regularmente en el taller sus principales componentes: los amortiguadores, así como otros elementos clave como muelles, rótulas... Además de una comprobación regular, existen una serie de señales de alerta que nos están indicando que debemos pasar por el taller para que comprueben si el sistema funciona correctamente ¿Y cuáles son esas 'señales'?

  • Excesivo rebote del coche.
  • Distancia de frenado mayor de lo habitual.
  • Comportamiento extraño (balanceos), especialemente, en el paso por curva y frenadas fuertes.
  • Desgaste anormal o irregular de los neumáticos.
  • Ruidos extraños al pasar por baches o curvas.
  • Vehículo desnivelado.
  • Vibraciones del volante cuando la calzada está en buen estado.

¿Cómo puedo cuidar la suspensión de mi coche?

Hay algunos sencillos trucos que debes tener en cuenta para evitar problemas en el sistema de suspensión de tu coche:

1. Reduce la velocidad al pasar por baches, resaltos... Es recomendable frenar antes de que el vehículo llegue al obstáculo, pero soltando el pedal al pasar sobre él. Además, es importante pasar por el bache siempre con las ruedas alineadas, nunca en diagonal.

2. Evitar el exceso de peso. Llevar a menudo mucha carga puede dañar los amortiguadores, por lo que conviene no sobrecargar tu vehículo.

3. Evita dejar aparcado el coche con alguna rueda subida al bordillo o, en general, en lugares donde haya diferencias importantes de nivel ya que el lado que quede más bajo estará soportando un peso excesivo.

Por regla general, haz revisar los amortiguadores en tu InterTaller de confianza una vez al año o en su defecto cada 20.000 kilómetros. ¿Y cuándo cambiarlos? Depende del uso que hagas del vehículo y de por donde circules habitualmente, aunque lo recomendable sería entre los 60.000 y los 120.000 km. Y recuerda: cambia los dos amortiguadores del mismo eje al mismo tiempo para evitar descompensaciones.

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