NOTICIA
21-07-2020

Averías provocadas por los baches en tu coche: cuáles son las más comunes y cómo evitarlas

Uno de cada 13 kilómetros de las vías españolas presenta algún desperfecto o deterioro relevante, como baches, roderas o grietas longitudinales y transversales, según el ‘Estudio de Percepción del Estado de Conservación de las Carreteras Españolas’ de la Asociación Española de la Carretera (AEC) y la Fundación CEA.

Este informe, presentado en 2019, señalaba que al menos un 60% de los conductores participantes habían sufrido algún percance relacionado con el mal estado de las carreteras. Y no sólo eso, un 90% consideraba muy significativa la influencia del estado de la vía en el aumento de la fatiga, responsable de hasta un 40% de los siniestros viales en 2015.

En total, ambas entidades destacaban que se necesitarían más de 7.000 millones de euros para poner en regla el correcto mantenimiento de las carreteras estatales y autonómicas.

Sea como sea, lo cierto es que en los últimos años es perceptible y continuo el deterioro de las carreteras, lo que es un riesgo para la seguridad vial... y el estado de los vehículos.

Averías que provocan los baches en tu coche

¿Sabías que el mal estado de la carretera afecta a partes importantes de tu vehículo? Prácticamente cualquier pieza de nuestro coche es susceptible de sufrir daños por las vibraciones, y el golpe violento, que se produce al superar un bache.

Neumáticos. Los baches son especialmente dañinos para los neumáticos. Los daños más comunes que puede provocar un bache, según su profundidad y los bordes cortantes de este, pasan por reventones, cortes, bultos, y otros desperfectos en la banda de rodadura, que pueden obligar a la sustitución del neumático.

Llantas. Pasar sobre un bache a gran velocidad puede equivaler a un bordillazo y una consecuencia directa puede ser, como mínimo, una abolladura en la llanta. Dado que la llanta y el neumático han de ajustar perfectamente para mantener la presión, lo normal es que esa abolladura conlleve una súbita pérdida de presión en el neumático que exija recurrir a la rueda de repuesto, y acudir a un taller. Según los desperfectos que haya sufrido la llanta, podremos arreglarla o, incluso, tendrás que sustituirla.

Chasis. Los baches también pueden provocar daños más o menos importantes en el chasis de tu coche, que normalmente no son visibles inmediatamente.

SuspensiónLos baches acortan la vida de los amortiguadores. Al deteriorarse, además, pueden perjudicar a otros elementos, como los neumáticos, e incluso poner en riesgo tu seguridad. Asimismo, los brazos de suspensión también pueden dañarse, e incluso los anclajes del motor. 

Equilibrado y alineación. Lo más habitual es que los baches provoquen la pérdida de los plomos que equilibran el neumático, generándose vibraciones en la dirección. También puede alterarse la geometría de la dirección y los ejes, al perderse la alineación y el paralelo del coche.

Lunas. Los baches, si no se reparan a tiempo, sólo empeoran con el tiempo y el paso de los vehículos. El alquitrán y la gravilla se desprende, y esos restos pueden ser proyectados a los coches. Así, las roturas de lunas más comunes se deben precisamente a esa gravilla que encontramos sobre el firme, especialmente en tramos muy bacheados.

Incluso en zonas en las que los baches han sido solucionados temporalmente con parches, hemos de extremar la precaución y mantener la distancia de seguridad con otros vehículos para evitar daños en el parabrisas (los parches que se utilizan para reparar algunos baches también generan gravilla sobre el asfalto).

Daños en bajos, línea de escape... No es común que nos encontremos con baches tan profundos como para generar estos daños, pero existen.

¿Qué hacer para evitarlos?

A la vista de las graves consecuencias que puede tener superar un bache en carretera, conviene tener en cuenta algunas recomendaciones:

Frenar inmediatamente antes de llegar al bache no siempre es la solución, de hecho puede empeorarla. Un frenazo hará que el coche se incline hacia delante, acentuando aún más el efecto de hundirnos sobre el morro que se produce en el bache.

Acelerar en pleno bache tampoco es una buena idea, pues podemos encontrarnos con que durante un instante las ruedas pierdan el contacto con el asfalto, y perdamos el control del vehículo.

De este modo, es importante tratar de esquivarlos y, sobre todo, aminorar la velocidad en vías muy bacheadas. 

Puedes reclamar, pero...

Has de saber que ante una avería provocada como consecuencia de los desperfectos en la calzada, el conductor puede reclamar a la administración pública responsable de su mantenimiento.

No obstante, el gran problema está en que la consecuencia (por ejemplo, un reventón) no siempre llega a continuación de haber pasado sobre un bache. De hecho, es muy común que se produzcan desperfectos, que acaben derivando en un reventón kilómetros, días, o incluso meses, más tarde. De ahí que a menudo resulte complicado realizar reclamaciones.

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