NOTICIA
17-02-2017

Cómo conducir con seguridad cuando hay fuertes rachas de viento

El viento es un factor de peligro durante todo el año, aunque en invierno, cuando los temporales son más frecuentes, es posible que nos lo encontremos más a menudo que en otras épocas del año.

Lo cierto es que muchas veces hay determinadas zonas que son más azotadas por rachas de viento que otras. Todos tenemos en mente algún puente o quizás la salida de algún túnel de montaña.

El viento es un enemigo invisible que nos ataca de diversas formas. No sólo complica el mantenimiento de la trayectoria (sobre todo cuando es viento lateral), sino que hay que prestar mucha atención a otros aspectos.

Y es que el viento puede hacer que caigan sin aviso previo cornisas o macetas. O que en carretera nos encontremos con desprendimientos de piedras o árboles o ramas caídas que hay que esquivar.

La cuestión es que, con viento en la carretera, hay que ser aún más precavidos de lo habitual.

En general, el viento nos pone en peligro de varias maneras:

  • Reduce la tracción
  • Manipula la trayectoria, ‘empujando’ al coche. Mantener el buena forma la dirección del coche es clave, además por supuesto de estar atento e ir corrigiendo la trayectoria.
  • Reduce la adherencia a la carretera (por lo que es muy importante tener los neumáticos en buen estado y moderar la velocidad)
  • Arroja o hace que caigan objetos a la vía

El viento lateral, el más peligroso

Cuando hay rachas de viento lateral fuerte, es muy importante sujetar el volante con fuerza, corrigiendo la trayectoria si es necesario. O sea, si el viento sopla hacia la derecha giraremos nuestra trayectoria lo necesario hacia la izquierda. El truco es siempre tratar de contrarrestar el efecto del viento.

Hay que tener en cuenta que los momentos más peligrosos serán cuando rebasamos o hagamos adelantamientos a camiones o vehículos de grandes dimensiones. Mientras estamos al ‘cobijo’ del camión el viento no nos afecta, pero hay que tener mucho cuidado al inicio y final del adelantamiento. En el primer caso, nos podemos ir contra el camión al dejar de estar expuestos al viento. En el segundo caso, la trayectoria también se ve comprometida al dejar atrás al camión y volver a estar sometidos al viento. Esto mismo se puede aplicar al salir de un túnel, cruzar bajo un puente o salir de una ciudad o bosque a ‘carretera abierta’.

Suspensión, frenos, neumáticos, dirección… las fuertes rachas de viento van a ser muy exigentes con tu conducción y con tu coche. ¿Está en plena forma para hacerle frente? Déjate ayudar en tu InterTaller de confianza y, si aún no lo has hecho, pide cita ya para hacer la revisión general del estado del vehículo que recomendamos hacer al menos una vez al año.

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