NOTICIA
13-09-2019

Cómo evitar una avería en la correa de distribución

Una de las averías más temidas y que puede tener resultados catastróficos para la mecánica de tu coche es la rotura de la correa de distribución. Su función es primordial para la sincronización del funcionamiento del motor, controlando las fases de admisión de combustible, el escape de los gases, la refrigeración y la bomba de gasóleo en los motores diésel.

Así es, así funciona...

La correa de distribución es una pieza que se desgasta y que, por lo tanto, debemos vigilar y sustituir al cabo de un número determinado de kilómetros. Se trata de una cinta dentada fabricada en material flexible (generalmente de caucho) que conecta el árbol de levas de la parte superior del motor con el cigüeñal, que se encuentra en la inferior. Al girar el motor en marcha, sincroniza el ritmo de funcionamiento.

Si por desgaste, pérdida de tensión o rotura falla, puede dañarse el árbol de levas, y los pistones pueden llegar a golpear y dañar las válvulas provocando una avería que incluso deje el motor inservible. En algunos casos, la reparación puede ser tan costosa que te cuestiones si merece la pena realizarla.

Hay otros motores que en lugar de correa de distribución recurren a una cadena metálica que, si se mantiene bien lubricada (cambiando el aceite del motor cuando corresponda) y se controla de forma periódica la tensión, puede durar toda la vida útil del coche.

Otras correas a vigilar

En un motor hay otras correas importantes. Una de ellas, la correa del ventilador, es la que mueve las aspas del ventilador del radiador, mecanismo que empieza a funcionar cuando sube la temperatura del líquido refrigerante y el aire que entra por la parrilla delantera no es suficiente para enfriarlo.

La otra correa es la auxiliar o de accesorios. Al igual que la de distribución, también va conectada al cigüeñal y se encarga de dar movimiento a varios sistemas necesarios para el coche. De ella dependen la dirección asistida, la bomba de agua o el alternador.

Sin ser tan importantes como la de distribución, estas otras correas exigen también un control de su estado, tensión y condiciones de las poleas y rodamientos que la sujetan. Si se destensan o se rompen provocan también graves averías. Por otra parte, y, al romperse, la auxiliar puede inutilizar a su vez la de distribución.

¿Cuando cambiarlas?

En un motor moderno, la duración de la correa de distribución oscila entre los 60.000 y los 160.000 km. Por ello es muy importante consultar el libro de mantenimiento del vehículo y cumplir con las revisiones indicadas, ya que, según las condiciones de uso, el desgaste puede ser mayor y adelantar la sustitución de la pieza, por ejemplo si se circula mucho por ciudad.

En el caso de las correas auxiliar y del ventilador, su verificación es más sencilla, ya que se encuentran a la vista. Cualquier ruido estridente es síntoma de que se han aflojado y necesitan un ajuste. Y si presentan grietas o aspecto de desgaste deberán ser sustituidas por otras nuevas.

Su sustitución en el taller es asequible en comparación con las averías que puede provocar su rotura. Y dónde mejor que en tu InterTaller de confianza ¡Encuentra tu InterTaller más cercano y pide cita!

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