NOTICIA
17-01-2020

Estos malos hábitos harán que acabes con tu coche en el taller más pronto que tarde

Un buen mantenimiento de tu coche no sólo contribuye a tu seguridad vial. También favorece una mejor salud general de tu vehículo lo que redundará en mejores prestaciones y una mayor vida útil. Con los años, muchos conductores dejan de prestar la atención que se merece su coche y a los retrasos en las revisiones y mantenimientos, sumamos determinadas "costumbres" a la hora de conducir que hacen que la posibilidad de que tengamos que llevar el coche al taller aumente exponencialmente.

Conductas perjudiciales para tu coche

Podemos destacar nueve malos hábitos que son más que perjudiciales para la mecánica de tu coche. Si los prestamos atención podremos evitar en gran medida reparaciones no deseadas (y en ocasiones costosas).

1. Retrasar el mantenimiento

Es muy importante cuidar del motor por dentro, que los líquidos estén al nivel adecuado, que el aceite esté limpio y a un óptimo nivel y que los filtros estén libres de partículas dañinas.Para no estropear la mecánica hay que preservarla en buen estado, realizando las revisiones periódicas en el taller previstas por el fabricante en el manual de servicio.

2. Realizar una conducción agresiva

Acelerar de repente no ayuda a ganar tiempo y tiene efectos negativos sobre el automóvil, que no solo gastará más combustible; además sufrirá un calentamiento excesivo del motor y un desgaste prematuro de los neumáticos. La caja de cambios y el sistema de frenos también se resentirán.

3. Conducir demasiado tranquilo

Conducir a baja velocidad en marchas largas para ahorrar combustible puede llegar a dañar la transmisión del vehículo e, incluso, el motor.

4. Acelerones en frío

Si el aceite y los componentes no han alcanzado la temperatura óptima de funcionamiento y 'exigimos' al motor, contribuímos a acelerar el desgaste de varios componentes del motor. Del mismo modo, hay que evitar lo contrario: inmediatamente después de circular en condiciones de exigencia quitar el contacto de golpe puede ocasionar averías, sobre todo en las mecánicas sobrealimentados o con turbo, que en esas circunstancias no enfriarán a tiempo, engrasarán de manera adecuada ni eliminarán carbonillas.

5. Abusar del embrague y apoyarse en la palanca del cambio

El embrague es uno de los elementos que más sufre del coche, pues funciona por fricción y sufre desgaste cada vez que se pisa. Por eso, no hay que apoyar el pie en él sin necesidad. Tampoco es conveniente llevar una mano en la palanca de cambios, pues, a largo plazo, se traduce en vibraciones y que el engranaje de las marchas sea más impreciso al coger holguras.

6. Mover la dirección con el coche parado

Con esta mala práctica (y evitable) no sólo sufren los neumáticos. También lo hace la suspensión y la dirección.

7. Conducir en exceso en la reserva

Conducir en la reserva de forma puntual no es especialmente dañino pero sí lo es si lo convertimos en una costumbre. Ten en cuenta que en el fondo del depósito se depositan las impurezas que van en el carburante. Y si llegamos al nivel más bajo de manera continuada las estaremos trasvasando del depósito al motor y sus componentes, además de que haremos realizar un sobreesfuerzo innecesario a la bomba de combustible que podría llegar a averiarse.

8.- No revisar los niveles de aceite y/o refrigerante

El aceite lubricante es clave para el funcionamiento eficiente del motor. Llevar el nivel al mínimo daña el propulsor, ocasionando una mala o escasa lubricación del conjunto, provocando mayores desgastes por fricción y mayor sobrecalentamiento, llegando incluso a poder gripar la mecánica.

De igual forma, el motor necesita una refrigeración constantemente para evitar alcanzar temperaturas elevadas, ocasionando averías importantes. Por eso, revisa también periódicamente el nivel del refrigerante/anticongelante tanto en invierno como en verano. Usa sólo los recomendados para tu vehículo y de agua... mejor ni hablar a no ser que quieras cargarte el motor.

9.- Usar carburantes de mala calidad

Abusar de estos combustibles puede ocasionar una mala combustión, así como daños en inyectores, bomba de combustible y filtro de combustible. 

Practica buenos hábitos con tu coche y éste te lo devolverá proporcionándote mayor seguridad en carretera y reduciendo la posibilidad de sufrir costosas averías. Además, un coche a punto es más eficiente, gasta menos carburante y contamina menos. Y para el cuidado de tu coche, elige los mejores profesionales: los de la red Intertaller ¡Encuentra el tuyo!

 

 

 

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