NOTICIA
13-12-2019

¿Qué puede provocar que el volante de coche vibre?

En los vehículos modernos, equipados con dirección asistida, mover el volante debe ser siempre una tarea sencilla, suave y precisa. Por eso, si notamos que el volante vibra o tiembla es porque hay algo que falla en el vehículo. A continuación vamos a repasar cuáles son los motivos más habituales por los que sentimos un temblor en el volante.

¿Por qué vibra el volante de mi coche?

Son varias las causas que pueden motivar la molesta vibración del volante mientras conducimos. Una vibración que, de producirse, nos está dando un aviso:

DIRECCIÓN DESALINEADA. Una dirección mal alineada también puede generar una vibración en el volante, ya que, entre otras cosas, provoca un desgaste desigual de los neumáticos. Sabremos que tenemos la dirección mal alineada porque aunque el coche se irá leve mente hacia un lado aunque mantengamos el volante recto. Además, podemos escuchar ruidos extraños al girarlo. La reparación de este problema suele ser rápida y no supone un gran desembolso.

DESEQUILIBRADO. Más habitual que un desajuste de la alineación es que se produzca un desequilibrado que provoque esa vibración del volante. Sabremos que ésta es la causa cuando la vibración no sea continua sino que aparece en unas condiciones determinadas. Por lo general, se manifiesta a velocidades comprendidas entre los 90 y los 120 km/h.

En este caso, lo más probable es que hayamos perdido uno de los plomos de equilibrado y la solución es tan sencilla como llevar al taller para que los repongan. Igualmente, sta reparación es rápida y económica.

DESGASTE DESIGUAL DE LOS NEUMÁTICOS. Otra causa muy común en la vibración de la dirección es que los neumáticos tengan un desgaste desigual. Como es lógico una banda de rodadura distinta conlleva una “pisada” diferente por lo que el coche andará “cojo”. Esta desigualdad puede estar provocada por muchos factores (suspensión en mal estado, mala alineación...).

Al contrario que con el desequilibrado, la vibración que sentiremos en el volante es continua y rítmica, y se manifiesta normalmente entre los 4 y los 40 km/h. En este caso, la única solución es cambiar, al menos, el neumático afectado (y su compañero de eje).

FALLO EN LA SUSPENSIÓN, FRENOS O EL MOTOR. Existen otros fallos mecánicos que también pueden generar vibraciones en el volante, como por ejemplo suspensión mal ajustada o defectuosa. Igualmente una deformación o un deterioro de los discos de freno harán que tiemble la dirección, aunque sólo se dejará sentir al frenar, ya que será cuando se transmitan las imperfecciones de los discos al ser “mordidos” por las pastillas.

De igual modo un fallo mecánico en el propio motor hará que sintamos vibraciones en el volante, aunque por lo general estas se trasladarán a otras partes de la estructura del coche por lo que es fácil distinguir cuando el fallo proviene del propulsor.

Por último, un temblor en la dirección también puede estar motivado por un mal estado de los silentblocks. Estas piezas de goma tienen como función principal, precisamente, absorber ruidos y vibraciones, por lo que que si están viejas y ya no cuentan con suficiente “amortiguación” no evitarán que estas molestias se filtren al habitáculo y más concretamente en la dirección.

Como ves, son muchos los motivos por los que puede vibrar el volante de tu coche. Eso sí, de producirse, no lo dejes y acude lo antes posible a tu InterTaller de confianza para detectar la causa y prevenir males mayores ¡Confía a los profesionales de InterTaller el cuidado de tu vehículo! ¡Pide cita!

En Intertaller se hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Puede cambiar la configuración u obtener más información sobre nuestra política de cookies aquí.