NOTICIA
18-02-2020

¿Sabes si fallan los frenos de tu coche? Consejos para mantenerlos en buen estado

Los frenos son el sistema de seguridad activa más importante de un vehículo, ya que es el máximo responsable de detenerlo cuando sea necesario en el menor tiempo posible. En la actualidad, los frenos más habituales son los de disco, pero muchos vehículos antiguos y coches pequeños y urbanos aún equipan frenos de tambor, normalmente en el eje trasero.

Además, de las pastillas y los discos, otro de los elementos clave del sistema es el líquido de frenos. Un líquido de frenos en buen estado evita la corrosión, aumentando la vida útil de los componentes (bomba de freno, unidad ABS, latiguillos, etc.). En cambio, cuando el líquido de frenos hierve, el pedal de freno se vuelve esponjoso (llamado efecto “vapour lock”).

Síntomas de fallos en los frenos

El sistema de frenos nos 'avisa' de que algo no funciona correctamente. Por ejemplo, si tu vehículo frena poco, puede deberse a que le quede poco líquido de frenos, que las pastillas o zapatas (oirás chirridos), discos o tambores estén desgastados.

También, si notas el pedal más duro (ofrece más resistencia) puede que haya un problema con el servofreno. Asimismo, si el coche frena mal y pierde líquido es posible que la bomba de freno esté en mal estado.

Por otro lado, si el recorrido del pedal es más largo de lo habitual, puede indicar que hay de fugas o agarrotamiento en de algún elemento del sistema o que existe una avería del ajustador automático. También, si percibes que el pedal está “blando” es posible que se haya introducido aire en el circuito o que el nivel del líquido de freno esté bajo.

Otro síntoma de fallo en el sistema es cuando el coche tiende a “ladearse” al frenar. Si la presión, desgaste y alineación de los neumáticos es correcta, puede que las pastillas de freno estén mal asentadas o que el ajuste de los frenos sea desigual. También puede ocurrir que se haya colado grasa entre la pastilla y el disco, una fuga de líquido o una amortiguación excesivamente blanda.

Por último, si escuchas chirridos o ruidos puede indicar que el forro de la zapata o de la pastilla se ha desgastado, haciendo que el metal roce con el tambor o en el disco, lo que provoca ruido y defecto en la frenada.

Consejos para mantener los frenos en buen estado

Revisa en tu InterTaller de confianza, cada 20.000 km y antes de desplazamientos largos, el estado de los discos y tambores, el espesor de las pastillas y zapatas, y la superficie de frenado.

Sustituye siempre los frenos por pares (mismo eje). La eficacia de la frenada también depende de que sea estable en las ruedas del mismo eje para conservar la estabilidad del vehículo. No realices reparaciones parciales.

Reemplaza el líquido de frenos como máximo cada dos años y utiliza siempre la calidad de líquido recomendada por el fabricante del vehículo. Y siempre que notes que tu vehículo frena tarde o chirría, acude al taller para que lo revisen.

Cuando llegue el momento de sustituir los frenos, elige siempre marcas de primer nivel, que te aportan la máxima calidad, durabilidad y seguridad. Y, una vez sustituidos los discos y/o las pastillas, realiza un rodaje de asentamiento, evitando frenazos durante los primeros 200 a 500 km. Además, no acudas a pasar la ITV hasta no llegar a ese rodaje, ya que la falta de adaptación no permite una frenada eficaz y compensada.

Y, por supuesto, asegúrate de un montaje profesional, que extreme la limpieza de las zonas de asentamiento, el engrase adecuado de las zonas móviles y la utilización de herramientas adecuadas y líquidos limpiadores y grasas no contaminantes ¿Aún dudas de dónde llevar tu coche la próxima vez? ¡Pide cita en tu InterTaller de confianza!

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